Ayer de mañana cuando vi cuáles eran las ciudades afectadas por el terremoto en Italia me asusté, allá viven mi tía Leticia, el tío Emilio, la prima Mónica y el primo Marcelo con su familia. Marcelo y flia., en Abruzzo, fue evacuado y se fueron a Pineto a la casa de la cuñada. Mis tíos y prima en L’aquila no se lastimaron ni perdieron la casa pero esta noche durmieron en el auto por temor a un nuevo temblor que finalmente sucedió a la una y pico de la mañana en 4,8 puntos de la escala ritcher.
Cuando Marcelo quiso volver a ver cómo había quedado su morada, no lo dejaron pasar, las calles estaban todas partidas al medio y los carabinieri no dejaban entrar a nadie.
Mi tía cuenta que mientras el temblor se manifestaba, los muebles daban paseos por la casa, los vidrios explotaban, los objetos caían y los gritos de terror se escuchaban desde todos los flancos.
En otros lugares donde los edificios se desmoronaron y murió gente fue mucho peor, aún así nada es tan peor que cuando te toca un poco de cerca.
Crédito de la foto: bluecristal85
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Recién lo acabo de instalar aquí, lo pueden ver en la barra abajo de la caja de texto para la suscripción. En realidad como abrí 

Los Pomar: otro posible final
Familia Pomar
Con todas las conjeturas que se barajaron durante el tiempo en que la familia estuvo desaparecida, daba para crear una buena cantidad de libretos jugosos para una o varias películas -por ejemplo- de Shyamalan.
Las que yo escuché:
Después los delirios, extraterrestres, sectas, maldiciones, etc..
Mientras tanto, infinidad de llamadas telefónicas a las autoridades afirmaban con convicción que los habían visto en tal o cual lado.
Es interesante que a partir de las más disímiles conjeturas, la imaginación popular pueda llegar a armar historias con pies y cabeza que podrían encajar fácilmente dentro de algún destino posible.
¿No podrían existir finales con menos tragicidad?